¿Quién quiere ser madre?
Así se titula la nueva novela de Silvia Nanclares. Una historia autobiográfica en la que la autora narra diversas situaciones que la ocurren cuanto, antes de cumplir los cuarenta, decide quedarse embarazada. A partir de ahí surgen una sucesión de situaciones como la urgencia biológica, la incertidumbre, las reacciones del entorno, los miedos...
Un libro que sale a la luz en un momento en el que las disputas sobre la distintas formas de afrontar la maternidad en la sociedad actual esta dividiendo a mujeres de todo el mundo. La polémica esta servida. La presentación de este libro, lejos de centrarse en la historia en sí, ha servido para avivar un poco más la polémica. Así lo demuestran algunas entrevistas como esta en la web notodo.com.
En este clima hace unos días se publicaba en el suplemento Papel de El Mundo el reportaje "Malas Madres contra Super Madres: la última batalla que divide España. La imagen que ilustra su portada es toda una declaración de intenciones.
Elijan bando: Malas Madres vs Súper Madres. https://t.co/sZfZjNm0n0— PAPEL (@Papel_EM) 16 de abril de 2017
Dos madres con guantes de boxeo luchando, pegándose. En ese momento me pregunté si esa era la realidad que un medio de comunicación como este quería mostrar sobre un tema tan importante y complejo como la maternidad.¿cómo que una guerra de entre Malas y Buenas Madres? ¿De verdad es necesario "etiquetar" a una madre? En cualquier caso, sería muy infantil creer que todo puede encasillarse en "blanco" o "negro" en "bueno o malo". Como diría Samantha Villar "Madre hay más que una", al menos tantas como tipos de madre. La periodista se atrevió a contar en este libro "su experiencia en primera persona", con un lenguaje claro y conciso. Sin pelos en la lengua. ¿y que ha conseguido? Suscitar una enorme polémica y granjearse los odios, e incluso insultos, de aquellas que se consideran "Buenas Madres" o de todo aquel que ha creído tener la posesión de la absoluta verdad en cuanto a materias de crianza se refiere.
Y todo por decir lo que pensaba. Lo que había vivido ella. Si ELLA. Que no tiene que coincidir con las vivencias del resto del mundo mundial. Sus comentarios abrieron la veda en las redes sociales en las que todo el mundo quiso opinar. Algunos comentarios, se hicieron eco de esta carta que se hizo viral y avivó más aún la polémica.
Por ello la periodista se vio obligada a "dar explicaciones" en distintos medios para "justificar" sus declaraciones.
Pero Samantha Villar no es la única madre famosa a la que le han llovido las críticas. Más recientemente encontramos el caso de la cantante Soraya Arnelas, que se ha convertido hace unos meses en mamá y no dudaba en compartir en sus redes sociales una foto en la aparecía cenando con su pareja. Muchos la acusaron entonces de "abandonar" a su hija y de ser "mala madre" por dejar a su bebé al cargo de otras personas con tan solo una semana de vida.
Pero la artista no se quedó callada y en la misma publicación quiso aclarar la situación y responder a las críticas con el siguiente texto "Algún día os contaré el capítulo de esas mamás que no pueden darle el pecho a sus hijos, y se alimentan a base de biberones... Entonces esos niños se quedan en casa durante dos horas y media, dormidos, porque son bebés de 6 días. Cuidados de una manera excepcional por sus abuelos, mientras sus padres, que se aman de aquí al infinito, pasan un rato juntos y se dedican tiempo, como debe ser, porque amamos a nuestros hijos, pero yo a amo a mi pareja como no amo a nadie más. Niños de 6 días que duermen, se alimentan y hacen sus cositas... Nada más, porque son bebés de seis días... No hay mucho más… Si eso es ser una mala madre, soy una mala madre!! Pero aun así, es mi vida y mi familia. GRACIAS" y añadió: "Por cierto, para todas esas que criticáis tanto. No olvidéis a vuestras parejas, a los papis! No olvidéis seguir cuidando el amor de la pareja y sus ratos a solas... Son igual de importantes! te quiero @michaelhg".
Y así un sin fin de ejemplos. Quizá estas situaciones deberían hacernos reflexionar y sobre todo aceptar que no hay "fórmulas mágicas" ni "secretos" en esto de ser madre y que cada una trata simplemente de hacerlo lo mejor que puede con las herramientas que tiene a su alcance y que muchas veces se reducen a ese poquito de intuición femenina que tenemos las mujeres. Quizá sea hora de quitarnos la capa de superwoman y aceptar que no llegamos a todo y que no pasa nada. Que es lícito vivir esta experiencia con todos sus matices, sin ocultar las dificultades, que sin duda tiene, pero sobre todo sin estigmatizar a aquellas personas que deciden decir lo que piensan, lo que sienten, hacer o deshacer según su criterio personal, sin hacer daño a nadie, solo intentando dar lo mejor de sí mismas. Parece sencillo, así a simple vista, pero no lo es. Cambiar el mundo, ahí es nada
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| Foto de brusalvate vía Pixabay |

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